Guerrero de Zheta doble (Archar), la estrella de Mizar provoca un efecto óptico de sombra,
efecto que fué interpretado por los antiguos cosmógrafos como la existencia
de otra estrella oculta tras la primera, a la que llamaron Alcor o Archar.
Bud no era
un guerrero divino como su hermano, no poseía gema alguna, pero envidiaba
a Cyd el hecho de haber tenido una infancia sin privaciones en una casa acomodada
mientras que él, el gemelo abandonado, había sido criado por un granjero.
Además, el honor de ser guerrero divino se le había concedido a su hermano,
no a él, por eso a Hilda le fué fácil utilizarle para sus propósitos. Le prometió
que si ayudaba a su hermano a destruir a los emisarios del Santuario, le convertiría
en guerrero divino de Zheta en detrimento de Cyd, pero nadie debía saber
de su existencia, debía mantenerse en las sombras, igual que su estrella regente.
Así lo hizo cuando Cyd se enfrentó a Aldebarán, y también a Shun. Cuando "La
tormenta nebular" le derrotó, Bud no tuvo más remedio que salir a la luz y
darse a conocer. Si conseguía eliminar a su hermano a la vez que al caballero
de Andrómeda, se ganaría el derecho a ser un guerrero divino.
Así pues atacó
a Shun, pero cuando parecía que había vencido hizo su aparición el caballero
del Fénix, Ikki. Tras una lucha en la que el Fénix por poco pierde la vida,
consiguió incorporarse para lanzarle la "ilusión fantasma de fénix", con la
intención de que Bud mirase en su interior y buscase sus verdaderos sentimientos.
Sin embargo, esta no pareció afectarle hasta que Cyd, moribundo, se puso en
pié para sujetar a Ikki por la espalda e inmovilizarlo, mientras increpaba
a su hermano para que atacase.
Bud conprendió que si lo hacía mataría a su
hermano, y así entendió el sentimiento del que hablaban Ikki y Shun. Profundamente
apenado, recogió a su hermano en sus brazos y marchó de vuelta a la tierra
de sus progenitores para buscar la muerte.